Historia de chistes de “codos” en Monterrey

Una breve, pero muy breve historia de chistes de “codos” en Monterrey… breve, porque si no, luego gasto mucho ancho de banda…

Sabido es, que en Monterrey nos conocen mucho por la tradición de ser codos, agarrados y ahorrativos. Hay muchas leyendas urbanas relativas a ésto, las cuales me parece importante anotar aquí­:

1.- Para Ricardo Elizondo, investigador del ITESM, un probable motivo, es que durante la Colonia se usaban unas bolsas o especie de faltriqueras que contení­an las monedas pesadas que se colocaban sobre el hombro, cruzadas y caí­an hací­a un costado, tení­an una correa y quedaban pegadas bajo del brazo para irlas custodiando.
Estas bolsas no se podí­an abrir si literalmente no “se aflojaba el codo”, de allí­ la famosa expresión.

Presidente Plutarco Elí­as Calles2.- El historiador Celso Garza Guajardo señala otra versión: Se les llama “codos” a los regiomontanos como una especie de sinónimo de codicia, aunque no en el sentido peyorativo del término, sino por ser bastante ahorrativos o agarrados.
Precisamente, se comenta que el presidente Plutarco Elí­as Calles, quien tení­a problemas con los de Monterrey, fue quien utilizo el término en este sentido.
Presidente Plutarco Elí­as Calles

3.- Otra versión indica que se les llamó así­ a los regiomontanos, debido a que en esta zona se manufacturaban la mayor cantidad de codos de acero, unidores de tuberí­a del paí­s. Y posiblemente tenga algo de cierto, ya que aquí­ se encontraba en auge la Fundidora de Fierro y Acero.

Codo de fierro y Fundidora de Fierro y Acero
Codo de acero y Fundidora de Fierro y Acero

Durante los festejos del 350 Aniversario de la Fundación de Monterrey (en 1946), se llevó a cabo un concurso relativo a todo ésto, “Concurso Nacional del chiste o chascarrillo sobre la llamada Tacañerí­a de los Regiomontanos”, convocado por la Comisión Organizadora de las Ceremonias y Festividades para celebrar esta fecha tan importante.

Logotipo del 350 Aniversario de la Fundación de Monterrey
Logotipo oficial de los festejos por el 350 Aniversario de la Fundación de Monterrey. Colección Contemporáneo Volumen 226 expediente 26. Archivo Histórico de Monterrey

Acta de la Convocatoria del concurso del 350 Aniversario de la Fundación de Monterrey
Convocatoria hecha por el Municipio de Monterrey. Colección Contemporáneo Volumen 226 expediente 26. Archivo Histórico de Monterrey

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Algunos de los chistes enviados, son los siguientes:

Relámpagos.
En un hogar de regiomontanos, en una noche de tempestuosa lluvia llena de rayos y relámpagos: “Oye querido, ¿Por qué no enciendes la luz para que leas el periódico?
Y el señor contesta: ¿Para qué?, en cada relámpago leo un poquito”.

Atraco en Monterrey.
El ladrón asalta al regiomontano, poniéndole la pistola en el pecho y le dice: “¡La bolsa o la vida!”
Y el regiomontano contesta: “La vida hijo… y déjame el dinero, porque quiero conservarlo para mi vejez”.

Ahorro.
Es fama que los regiomontanos usan siempre relojes de las mejores marcas; pero nunca le dan vuelta, para no gastar el tiempo.

Bodas regiomontanas.
¿A qué no sabes porque en Monterrey, los novios el dí­a de su boda, nunca salen por la puerta del frente de la casa, sino por la parte del corral?
Porque haciéndolo así­, el arroz que les arrojan lo aprovechan las gallinas.

Maldición.
Una de las peores maldiciones es aquella que dice: “Permita Dios que te vuelvas limosnero… y que tengas que pedir limosna en Monterrey”.

Se mandó una misiva a los organizadores del evento, la cual decí­a lo siguiente: “Sr. Lic. Santiago Roel, por una broma inofensiva me puse a escribir “Las Ordenanzas”, para el concurso de chistes, al ver publicado el resultado, deseo saber si me saqué el premio”. Lic. Luis íngel Rodrí­guez, México, D.F. Colección Contemporáneo volumen 226 expediente 9 con fecha 1 de septiembre de 1946.
Dicha misiva corresponde al ganador de dicho concurso.

Ordenanzas Regiomontanas. (Extractos del chiste ganador).
No perder el tiempo
No gastar las palabras
No disipar las ideas
No gastar pólvora en infiernitos
No agotar la paciencia
No prodigar saludos
No dar consejos
No morirse en la ví­spera
No llorar, para no mojar el pañuelo
No llover si bañarse…

Uno final, que también me gusto:

Los regiomontanos nunca van a confesarse, porque si lo hicieren, se quitarí­an un peso de encima.

Es cierto, tal vez, que seamos codos, ahorrativos, etc., pero hay también que entender los antecedentes del por qué podemos ser así­. El territorio antiguamente comprendido por el Nuevo Reino de León, viví­a acechado por incursiones bárbaras, las cuales castigaban demasiado a la población, tanto económicamente como en lo que respecta a vidas, pérdidas de animales, entre otros.

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Incluso, cualquier desastre o problema que surgiera en Monterrey, tardaba a veces años en llegar a la Capital para poder ser analizado y darle una solución, por lo cual nos enseñamos siempre a resolver nuestros problemas solos, sin ayuda de nadie… con todo ésto, ¿Cómo no iba a ser la población de Monterrey ahorrativa, precavida, apegada a sus cosas y aprovechadora de hasta el más mí­nimo recurso?

El contexto cultural, social y económico crea perfiles en la población y aún en nuestros dí­as, seguimos siendo precavidos. Se produce mucho dinero, sí­, pero dicha producción cuesta horas de nuestros obreros, campesino, jornaleros, empleados, los cuales salen aún escondido el sol detrás del Cerro de la Silla y regresan a sus hogares ya cuando este completo un dí­a de luz y se esta ocultando por detrás del Cerro de las Mitras.

Bibliografí­a
Monterrey 400. Una historia de progreso. EL NORTE, 1994.
Colección Contemporáneo del Archivo Histórico de Monterrey.
Acervo fotográfico del Archivo Histórico de Monterrey.

Redacción
Leonardo Martí­nez Hernández

Candy Belen

Blogger de Monterrey, México. Soy blogger desde el 2004 por hobbie, esposa desde 2010 por decisión y madre desde 2013 por amor.

16 thoughts on “Historia de chistes de “codos” en Monterrey

  • May 8, 2009 at 10:09 am
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    Ojala les guste la cronica acerca de los chistes acerca de esa costumbre que dicen que tenemos de ser tacaños…

    Un saludo Candy

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  • May 8, 2009 at 10:11 am
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    Sorry, pero anote dos veces acerca… me descontextualize y no me percate que utilize dos veces el termino…. quedaria mejor asi:

    Ojala les guste la cronica relativa a los chistes acerca de esa costumbre que dicen que tenemos de ser tacaños…

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  • May 8, 2009 at 11:05 am
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    jijijiji si me gusto la de la confesion 😛
    donde se entere el padre de mi iglesia jajaja 😛

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  • May 8, 2009 at 11:45 am
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    Hijole…Grecia…ahora si te la bañaste al tocar este tema…vas a tener que invitar de la caguama para saber que no eres coda.

    Aunque yo no tengo nada de codo, solo me cayo el saco con lo de la confesion pero no es por no quitarme un peso de encima…sino por falta de tiempo…

    ¿no saben si ya nos podemos confesar por e-mail? o por messenger?

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  • May 8, 2009 at 12:01 pm
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    Hey que buen articulo…no sabia que la historia podí­a ser tan divertda..jeje!

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  • May 8, 2009 at 3:21 pm
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    Los chistes bien de rucos jaja que onda con eso del corral y las gallinas… Uuy aquellas épocas…

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  • May 8, 2009 at 9:31 pm
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    espero no hayas gastado mucho ancho de banda jaja buen post para los que ni somos de aqui y nadamas nos la pasamos fregando =P

    saluditos

    Reply
  • May 9, 2009 at 5:01 pm
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    jajajaja, a que guerca.

    Decia mi apá, que cuando lloviera, sacaramos primero las cuebetas, pa’juntar agua, y si sobraba lluvia nos bañaramos.

    Es muy cierto lo que mencionas de que cuando algo sucedia en la ciudad, tardaba tiempo en llegar a la capital y muy probablemente el pueblo se hizo ahorrador.

    Ahora bien. Somos una de las ciudades que mas produce $$ pero tambien una de las que mas gasta e invierte. Y para muestra pueden ser los costos que hay en los espectaculos, en el transporte, en el cine, incluso en la comida. Pero siempre tenemos motivos para ahorrar.

    Ojala y que la gente de otras latitudes, no se vayan con la finta de que somos asi, sino mas bien, que vea que beneficios trae el ser “codomontano”

    Saludos guerca..

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  • May 11, 2009 at 9:58 am
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    Buení­simo el post, sumamente ilustrativo.

    Esto confirma (1) porqué eres tan coda (no te creas, es nomás carrilla !!!); y (2) lo interesante que es descubrir el origen de las cosas que vivimos todos los dí­as pero ni idea tenemos de donde vienen.

    Felicidades por la aportación, Candy !!!

    Que tengas un excelente dí­a =)

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  • May 11, 2009 at 12:54 pm
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    Que pasa cuando llueve mucho en Monterrey….
    PUES HAY SOPA DE CODITOS

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  • May 11, 2009 at 4:33 pm
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    yo si soy bien codo… hasta tengo mi blog.. gratis! jaja

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  • May 14, 2009 at 4:11 pm
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    los de regios de monterrey son codos, los que nunca salen de su ciudad o solo se la pasan mty-mcallen-mty ad nauseam no se dan cuenta que son codos y lo niegan, cuando uno de ellos se va a vivir a otra ciudad del pais es cuando la gente que los recibe se da cuenta que son codos, por eso la fama NACIONAL.

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  • May 16, 2009 at 7:37 pm
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    Muy bueno el post ahora ya puedo fundamentar cuando me pregunten xq dicen que uds los regios son codos jeje

    aunke llevo viviendo ya un rato aki, no he visto tanto eso, he visto algunas otras cosas, pero eso de codos no tanto eh….

    Saludos

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  • January 20, 2011 at 12:55 pm
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    Candy

    Buen documento, ahora demuestranos que no eres coda, invitas los primeras cheves y tacos vale.. Yo soy Jarocho, pero los nortenos y los regios son a toda margarita, los codos no son necesariamente de Mty, en la vi#a del Se#or hay de todo.. Me gustaron los chistes.. Saludos a mis amigos los regios, por cierto de lo amigos que tengo nadie he visto que sea codo.. jajajabye

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  • October 14, 2014 at 7:27 pm
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    Yo me considero la verdad bastante tacaño. Para no gastar tanto en la cena voy a comprar pan que cuesta $1 peso. La verdad no tiene sabor y la consistencia es desagradable, pero como es barato insisto que sabe muy rico.

    Los demás miembros de mi familia no se lo quieren comer, pero yo sigo insistiendo que está bien sabroso, pero el hecho es que me gusta porque cuesta muy poco. Además, me enojó cuando los demás no se lo quieren comer.

    Yo hasta me como tres para que vean que esta rico y se animen a comérselo, pero ni así se lo comen. Pero para mí, como es barato, es la octava maravilla del mundo y lo sigo comprando porque me sale muy económico.

    PD: Hago lo mismo con los tamales, hay unos que compro que cuestan $3 pesos. Saben la verdad feos, pero para mí siempre que sea muy barato será bastante delicioso, aunque los demás digan que parece que lo recogí de la basura.

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