La palabra mágica llamada “Boda”
February 26th, 2010Resulta que mi novio y yo somos de distintas religiones -pero no somos fanáticos- por lo tanto acordamos que no habrá ceremonia religiosa por ninguna de las dos iglesias.
Y la verdad, ninguno de los dos queremos ya gastar en fiesta grande. Si bien no nos falta el dinero, tampoco nos sobra.
Como nos casaremos sólo por el civil, sólo haremos un brindis familiar, compraremos mi vestido de novia y haremos nuestra sesión de fotos (eso sí, ¡las fotos que no falten! jeje). ¡Y además estoy muy contenta!, porque quien se hará cargo de mis fotos es el mismísimo Carlos Bravo (¡Muchísimas gracias Carlos, no sabes lo contenta que me pusiste!) y claro, publicaré sus creaciones aquí para compartirlas.
Aún y que será sólo un brindis, tuve que ver precios de todo lo que conlleva: mi arreglo personal, mi vestido, el registro civil, el traje del novio, el lugar para el brindis, anillos, el video,… y así se va haciendo la listilla (y eso que es evento pequeño jaja).
Y en cada lugar que iba, con solo mencionar la palabra mágica “Boda”, los precios se multiplicaban!!! Es una locura absurda como manejan toda la mercadotecnia alrededor de este tipo de eventos.
Así que, me voy a evitar el quedar mal con alguien y la gran gastadera, al fin y al cabo yo se que las personas que realmente me estiman, estarán muy contentos de que yo esté feliz y sabrán que en mi nuevo hogar siempre serán bienvenidos.
Quizá esta sea de las decisiones más inteligentes a las que me he apegado con mi novio jaja







